jueves, 21 de febrero de 2008

El alma estaba quieta (1.935, Marchena)



El alma estaba quieta.
El sol se despedía
dejando por los campos
luz, vida, y alegría.
El alma estaba quieta, el mundo se dormía.

Los pájaros volaban
que la noche venía
y en las altas palmeras los hijos les nacían;
y las flores mecidas
por el aire suave
arrullan sus capullos
con besos virginales.

El alma estaba quieta
el sol se despedía
y el mundo se llenaba
de nuevas melodías.

No hay comentarios: